Hazme olvidar

Etílica poesía parecerá al suceder en el tiempo,
pero es solo un eco de un profundo sentimiento.
Larga es la historia, pero intenso el momento,
condenado así a permanecer en silencio.

Años irrevocables de pura fantasía,
son los que explico con estas palabras.
Años inexorables de pura melancolía,
de los que dejan huella y se marchan.

Es por ello que necesito contarlo al mundo,
pluma en mano, hoja y humo.
Humo del calor que desprende mi cuerpo,
humo del frío convirtiéndose en fuego.

Inimaginables sucesos, reales por momentos,
vislumbran aquello que tanto odié en ella:
fechorías inconcebibles llenas de holgados sufrimientos,
que me marcaron y dejaron en mi una huella.

Pero ficticias al caer en el olvido,
dejan que me recupere y piense en el cambio.
Que piense en que todo lo perdido
no volverá a afectarme, sino todo lo contrario.

Atrapado en soledad

Mil gotas de lluvia chocan en el tejado,
Todas me recuerdan todo lo que he dejado.
Echo de menos poder verte con mis ojos,
echo de menos besar esos labios carnosos.

Atrapado en la otra parte del mundo estoy,
sin escapatoria alguna,
esperando a que pasen las horas
para poder volver a ver la luna.

Esa luna que aclara el camino,
esa luna que me guía.
Esa luna que eres tú
y que me inspira poesía.

Cinco días son los días que quedan para poder tenerte a mi lado.
Cinco días los que quedan para darte amor acumulado.
Ese amor cuyo eterno flujo nos hipnotiza,
se quedará con nosotros el resto de nuestras vidas.

Palabras para una mujer extraordinaria

La vida es simple si se dibuja paso a paso.
A cada paso logrado, los pilares se ensanchan más y más,
hasta alcanzar aquello siempre soñado.

Vivir mirando al frente,
pero sin olvidar lo dejado atrás,
para siempre tener presente que eres TU quien me ha hecho tomar este camino,
el cual quiero recordar.

Noches enteras acariciando tu pelo en mi pecho,
observándote como si fueras un hada de la noche,
cuyos ojos ya cerrados me deleitan y me hacen sonrojar de emoción.
Esos ojitos que al día siguiente me generan ilusión.

Cuantas palabras me quedan por contarte,
cuantas hojas rellenaría para poder describirte que es lo que siento,
pero con una sola me quedo, y esa es tu nombre,
para que al sentirlo, todas las demás me aparezcan y me ahoguen.

Necesito inspirar fuertemente para poder pensar en tí,
sino el ahogo se cierne sobre mí.
Por eso te pido que me pellizques y me hagas recordar
que esto no es un sueño, sino la PURA REALIDAD.

La historia que un día empezó

Siento que necesito contar esto al mundo,
siento que el mundo no es mío, sino tuyo.
Siento que el viento me susurra al oído,
mas siento que el susurro era para mí, desconocido.

Días tardé en comprender la situación,
delicado parecía y provocaba conmoción.
Pero al llegar a las profundidades de tu enorme corazón,
demasiado había ya perdido, tu tenías la razón.

Brillantes bucles acompasaban a tus ojos,
bucles hombríos, largos y hermosos
cuyo color discernía del mundo,
negro azabache intenso y profundo.

Tu tez clara y expresiva,
es firme, suave y me cautiva.
Tus ojos me transmiten mucho más que simpatía,
tus ojos me contaron todo lo que me querías.

Cuantas noches pasé sin tenerte a mi lado,
noches enteras pasaré pensando en porqué no te hice caso.
Este mundo en el que vivo y al que ahora te he invitado,
nos servirá de refugio y de lugar siempre soñado

Límites desorbitados

Fluctúas rápidamente,
no se cual es tu valor,
pero si que tengo la vaga idea
de cual es tu sabor.

Dulce pareces
arcana en tu interior,
pero con el tiempo te conozco
eres del mundo, lo mejor.

Con tus palabras me hechizas
hasta que me aojas con tu mirada,
con tus besos hipnotizas
hasta acabar con mi coartada.

No puedo esconder
eso que tanto anhelo,
no puedo imaginar
hasta donde llegará mi deseo.

Solamente deja que te demuestre
que no existe límite alguno
deja que te enseñe
hasta donde llega el mundo.

Volar sin alas

Sin sentido, palabras sin sentido
acomodadas en un rincón del que no oímos hablar,
Me preguntas, no respondo.
Te respondo, no me escuchas.
Mas sin oírme, me entiendes.
¿qué nos pasa? ¿qué nos puede?

Podernos, nada podrá.
Somos tu y yo una lanza,
que ante toda adversidad
luchamos por una esperanza.

Continuemos esta historia que una vez empezamos,
mas no temas por el camino, juntos vamos de la mano.
Y al primer intento en falso, sin temor y sin fracaso,
lucharemos paso a paso por un futuro deseado.

Simplemente hemos de descubrir
excéntricas fantasías
con simples melodías
que juntos podamos cumplir.

Y al cumplir nuestros sueños
descubrirás un nuevo mundo que
al despertarte, tus fantasías se emanciparán
para convertirse en realidad.

¿De verdad quieres dejar de soñar?
¿Quieres olvidar?
¿No quieres anhelar?
¿No quieres descubrir retos emocionantes llenos de humanidad?

Ángeles del Pasado

Aire de primavera,
luz veraniega
cielo ancestral
los niños se acercan.

Chillidos, risas, llantos y algazaras
corren por la casa
nadie se percata,
ellos de escondidas
se esconden y se abrazan.

Como demonios se comportan
angelitos parecen
alegría en casa siempre aportan
mientras sus cuerpos y mentes crecen

Dichos angelitos que corrían por la casa
se han hecho mayores
ahora ya no cantan.

Sus gritos apaciguados
en casa eterna calma,
nos recuerda que el tiempo pasa…

…y que todo siempre acaba.


Inicio de una pequeña historia

Sean tus miradas
depredadoras donde las hayan,
cuyo enfoque ilimitado
aminora donde vayan.

Desde el día azul en que te conocí,
campos dorados he contemplado
hojas caducas coleccionado
y brisa del norte interceptado.

Y si me pregunto:
¿Qué es lo que el futuro me deparará?
Sea lo que sea:
¿Eres tú quien me acompañará?

¿Porqué no escribimos un libro al mundo?,
libro de amores y vagabundos,
relatos distantes pero conjuntos
que nos transmitan valores adjuntos.

Cánticos, sonatas, preludios, melodías.
Cartas, prosas, novelas, poesías.
Palabras que acompañan
tristes simpatías.

Miradas que transmiten
simplemente
A.L.E.G.R.Í.A

 

S E N D A S

Caminando a través de la senda más remota,
senda cuyo norte perdimos.
Norte cuyo recuerdo no conocimos,
mas conocimiento deseamos y concebimos.

Estas palabras tan acongojantes
mutantes todas ellas ante ojos distantes
nos recuerdan que el presente, ante todo constante
es parte de nuestro camino incesante.

Enajenados por los gritos
atrincherados en el cobijo de nuestro “qué”
mientras te agasajo de forma incauta
mientras tu me recuerdas el ayer.

Yo me marchito ante tu falta de presencia
cuando me vedas la mirada,
falta inconsciente de persistencia
y demostración de infatigable encrucijada.

Dichas sendas cuyas oscilaciones
galvanizan el alma más incomprensible
crean una panorámicavisión
de lo real y lo imposible.